El "amiguismo" en las reseñas

domingo, 2 de marzo de 2014 4 comentarios en el nido
Fecha: Miércoles, 20 Febrero 2013 Visitas: 2222

Fecha y visitas del artículo publicado en la página El Rincón de la Novela Romántica. Ver aquí.

-"Yo tengo un amigo que escribe".

 -"Anda, yo también". -

"Sí, pero este amigo me ha pedido que le reseñe su novela y... es un horror. No sé cómo decírselo sin que se ofenda y perder así su amistad. ¿Qué hago?" 

Esta es una conversación imaginaria pero muy real. La he escuchado o mejor dicho, intuido, en muchas reseñas escritas por puro amiguismo, alabando una obra que no se lo merece, ni por su técnica ni por su argumento, únicamente porque el autor de turno es amigo de quien la reseña.

 Un reseñador que se precie de serlo debe de ser ante todo sincero. Al menos esa es mi teoría, y las directrices bajo las que yo redacto mis reseñas son "honestidad y sinceridad" ante todo y pese a quien le pese. Bajo esas premisas ya vendrá el análisis, las comparaciones y los jarros de agua fría o las alabanzas. Todo ello sin perder nunca una credibilidad ganada a pulso.
Conozco muchos reseñadores que se guían también por la sinceridad, incluso son mucho peores en el sentido de que buscan los "tres pies al gato", detallistas casi hasta el límite. A mí me gusta y los admiro por ello, pero creo que no se debe alcanzar ese punto en el que una reseña deja de ser una crítica para convertirse en un análisis pormenorizado sobre literatura y técnicas de escritura, y mucho menos se debe ser un "destroyer" con lo que otros escriben. Vamos a darles un respiro a los que se atreven a dar a conocer sus obras, cosa que para mí es un acto de valentía que se debe respetar.

 Lo que me indigna es que el reseñador no sea sincero. Que dicho reseñador se ampare en la amistad que le une al escritor para no decir lo que piensa le hace un flaco favor a varias personas: al lector, que se ve engañado porque no conoce a lo que se enfrenta y paga por un libro que no merece la pena; al escritor, pues pierde la oportunidad de aprender de sus errores y volverá a cometerlos; al reseñador, puesto que dejará de ser un punto de referencia para otros lectores que buscan sinceridad en sus opiniones y cuya reseña es una guía para conocer lo que se publica en muchas editoriales y que pasan desapercibidas la mayor parte de las veces.

 Yo tengo amigos a los que he reseñado. Muchos me han transmitido su "miedo" hacia lo que yo podía opinar. Para tranquilizarlos simplemente les he dicho que si su novela no me gustaba la tiraría a mi piscina. Nada más y nada menos. Ellos saben que no voy a hacer eso, es algo que practico imaginariamente, pero saben que mi opinión es sincera. No he escatimado elogios pero tampoco me callo aquello que no me ha gustado, y muchos pueden dar fe de ello. Yo no les tengo "miedo" ni ellos a mí. La crítica con respeto siempre es bien recibida, mucho más la mala crítica, y siempre y cuando el escritor sea una persona inteligente que aprende de esas malas críticas, las hace suyas, las analiza y busca mejorar a través de la opinión de otro. Las buenas críticas son estupendas, alaban los oídos, producen una gran satisfacción pero... a veces provocan que el escritor se acomode y se duerma en los laureles. Muchos escritores a los que reseño me piden expresamente que les busque los fallos que campan por sus novelas... Yo no soy una experta en el tema pero sí me gusta que confíen en mí hasta ese punto. Lo que me gusta es la profunda humildad con que me lo piden, así que les complazco, desde luego. Alguno ha vertido una "lagrimita" y eso me empuja a animarlo más aun.

En cambio hay autores prepotentes que han presionado para que una determinada crítica (muy bien fundamentada) desapareciera de una página en concreto. Oye, amigo/a escritor/a... si no te gustan las malas críticas, no escribas, pues te expones a ello. Esa presión que hace que un administrador de una página haga desaparecer una crítica se debe al amiguismo, al temor a quedar "mal" con el escritor o a pensar que ya no tendrá su apoyo...¿y qué?...al carajo, hombre, que escritores los hay a patadas. Entonces yo sí que iría a por ese escritor, a criticarlo hasta por las facturas que paga o deja de pagar. No se puede contentar a todo el mundo, ni mucho menos, pero sí debemos admitir las opiniones de los demás siempre y cuando sean respetuosas y fundamentadas, con argumentos. Los escritores son personas que buscan la aprobación de los lectores y críticos, pero los que son honestos además se apoyan en la opinión de quienes les pueden ayudar a mejorar. Y no se enfadan por ello, al contrario. Y si además es un amigo quien les señala sus fallos con ese respeto al que apelo siempre, jamás se perderá esa amistad.
 Puedo dar fe de ello.
 Carolina.

4 comentarios en el nido:

  • Víktor dijo...

    es un tema peliagudo :S
    Hace algún tiempo, en un lugar de la red, comprobé como varios "anónimos" acribillaban a una blogger por reseñar un libro y no decir que era excelente y divino de la muerte.
    Anda que si llega a decir que el libro es malo...

  • Carolina dijo...

    Hola Víktor
    Es un tema muy peliagudo, desde luego.
    Cada vez que leo una reseña y veo cómo el autor o sus palmeros entran al trapo, paso vergüenza ajena.
    Por supuesto, se me quitan las ganas de leerlo y de reseñarlo.
    Gracias por pasarte por aquí.

  • Alberto Guerrero dijo...

    En esos casos quiero creer que la basura acaba viéndose, entiéndase basura en el sentido de esconderla debajo de la alfombra, al final debe salir por algún sitio. Esas reseñas falsamente favorables creo que no valen para nada. Como futuro escritor que me gustaría llegar a ser, acepto las reseñas negativas por el mero hecho de que deberían ayudarme para escribir mejor en el futuro.
    Ya, los que exigen reseñas favorables, no tienen nombre.
    Quién sabe, quizás algún día me pongas “verde” con mi Ventana al infierno. Si te atreves, házmelo saber.

  • Marc Sabate dijo...

    Hola Carolina y demás compañeros de letras.
    Es increíble la actitud de cierta gente por vender su libro, menospreciando la calidad de sus palabras o simplemente engañando. Es un mal que nos perjudica a todos, pues quita valor al mundo editorial ya de por si muy jodido.
    Si os interesa, expongo mi opinión más detalladamente en mi blog, pues es un tema a tratar y a gritar a los cuatro vientos.
    Un abrazo chicos!

    http://palabrasdeunhombredisperso.blogspot.com.es/2014/03/articulo-dejadnos-resenar.html?showComment=1394788777801#c1974715729126515552

 

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