CHIEF JOSEPH. Jefe Joseph, Gran Jefe de la tribu Nativo Americana Nez Percés.

jueves, 18 de marzo de 2010 4 comentarios en el nido




JeInmatuyalatket (Trueno que retumba en las montañas) o Jefe Joseph ,como le puso de nombre el Señor Spaulding, un misionero,  y como más se le conoce, fue un nativo perteneciente a la tribu indígena  Nativo Americana de los Chutepalu o Nez Percés (este segundo nombre se lo pusieron los franceses porque llevaban aros en la nariz como adornos), que habitaban al noroeste de los actuales Estados Unidos.

Joseph nació en 1840 en la región oriental de Oregón.  Su padre fue Tu-Eka-Kas antiguo jefe de la banda Wallamwatkin de los Nez Percés, que luchó fuertemente contra el gobierno de los Estados Unidos por permanecer en del valle de Wallowa, tierra de origen de los antiguos antepasados de los Nez Percés y hasta su muerte en esas tierras permanecieron.

Su hermano más pequeño se llamaba Ollokot, "Rana". Desde su primer encuentro con cazadores de pieles blancos, hacia 1750, los nativos Shoshone  habían vivido siempre en paz con los blancos. Mientras Joseph crecía, cada vez se introducían más blancos en el territorio de la tribu. En 1855, los Nez Percé se declararon dispuestos a renunciar a una parte de su territorio en favor de los Estados Unidos. El territorio era inmenso y ofrecía suficiente espacio para todos. Sin embargo, pronto se mostraría que la ambición de los colonos, que cada vez querían más tierra, jamás sería satisfecha. En 1871, Joseph sucede a su padre en el puesto de jefe. En los últimos años, los ganaderos blancos se habían adentrado hasta el valle de Wallowa para establecerse allí. Joseph estaba muy dolido con aquellos colonos :

"Nos robaron muchos caballos y no pudimos recuperarlos porque éramos indios. Espantaron a muchas de nuestras reses. Algunos hombres blancos reunieron a nuestras terneras y las marcaron con su propio hierro, con el fin de que fueran declaradas de su propiedad. No teníamos ningún amigo que pudiera representar nuestros intereses ante los tribunales blancos".

En 1.877 el Oeste ya no existe, las blancos ocupan todo el territorio de los Estados Unidos. Joseph,  el jefe de los Nez Perces, a quién los blancos llaman jefe Joseph, pulula pobremente con sus guerreros en el estado de Oregón cundo los blancos ocupan sus tierras y le obligan a trasladarse con su pueblo a una reserva.. Sabiendo que en el norte hay grandes extensiones donde su tribu puede vivir en libertad, Joseph no duda en partir a pesar de las órdenes contrarias de Washington;  para los Nez Perces, la palabra Libertad está escrita a 1.200 kilómetros de allí, en la frontera canadiense.


Reuniendo a los clanes Sioux de los alrededores, el Jefe Joseph parte hacia el nordeste. Son más de tres mil, entre hombres, mujeres y niños, los que abandonan Oregón. La noticia es difundida y pronto es perseguido por millares de chaquetas azules y de voluntarios; sus fuentes de avituallamiento, (las manadas de bisontes) están guardadas por los blancos con fusiles de largo alcance: pero Joseph es un gran estratega; a pesar del hambre que le acosa, y mediante rodeos conduce a los suyos camino de Canadá.




Tras una victoriosa batalla contra un importante destacamento de caballería, cruzan el White Bird Canyon. Después en Clearwater vencen de nuevo a los chaquetas azules. En Camas Meadows, para no obligar a la tribu a otro rodeo agotador, el Jefe Joseph y sus hombres,  por tercera vez,  atacan y derrotan a un gran contingente de soldados. Pero aunque cada resonante victoria les acerca a la libertad, el precio es muy alto....

El 5 de octubre de 1.877, los fugitivos son alcanzados por el General Miles. La borrasca sopla desde la víspera. Prefiriendo la muerte a la vergüenza, los Sioux deciden librar la batalla de nuevo. La lucha se desarrolla durante toda la jornada. Los blancos no perdonan ni a las mujeres ni a los niños; muchos yacen muertos sobre la nieve. Al caer la noche, con la tristeza en el corazón, Joseph pide una tregua y anuncia al general Miles: - Estoy cansado de combatir; son demasiado los bravos que han muerto en la llanura helada, hace frio y nuestros niños tienen hambre, puedes volver a Oregón.

Estaban a menos de 30 KM. de Canadá y de la libertad. Todo el camino recorrido por los Nez-Perces se hallaba jalonado de cadáveres. De 3.000 que eran al comienzo, ya solo quedaban 418.

Jefe Joseph murío en septiembre de 1.904. Se hallaba ante su tipi, cuando se desplomó como abatido por una bala invisible. Tenía sesenta y cuatro años. El médico de la reserva confirmó como causa de su muerte "un corazón roto". En su entierro, su sobrino Lobo Amarillo dijo: "Joseph ha muerto, pero sus palabras no han muerto. Vivirán siempre".


Estas son las últimas palabras del Jefe Joseph antes de morir:

"Estoy cansado de luchar. Han matado a nuestros jefes. Cristal Observador ha muerto. Too-hul-hul-suit ha muerto. Todos nuestros ancianos han muerto. Ahora son los jóvenes los que tienen que votar en el Consejo. Hace frío y no tenemos mantas. Los niños pequeños se mueren de frío. Algunos de mi pueblo han escapado a las colinas y no tienen ni abrigo ni alimento. Quiero tener tiempo para cuidar a mis hijos y ver a cuantos de ellos puedo encontrar. Tal vez los halle entre los muertos. Escuchadme, queridos jefes: mi corazón está enfermo y cansado. Desde este momento, en esta posición del sol, no lucharé ya más...".

El Jefe Joseph murió en 1904 en la reserva de Colville (Washington).


"La tierra es la madre de todas las personas, y todas las personas deben tener derechos iguales en ella."


Prestad atención al vídeo, es el discurso más importante del gran jefe Joseph, y merece la pena:




Que El Gran Espíritu te reciba con alegría, Joseph.
Carolina, El Halcón.

4 comentarios en el nido:

  • Arena dijo...

    Al leer las últimas palabras del Jefe Joseph y escuchar el video ,me emociono y veo la impotencia que debió sentir cuando esa bala invisible atravesó su corazón, que acabó destruyéndolo.
    Un abrazo Carolina

  • LadyMarian dijo...

    "La tierra es la madre de todas las personas, y todas las personas deben tener derechos iguales en ella."
    Qué doloroso debe ser ver qué invaden tu tierra! Para colmo el hombre blanco no se ha caracterizado por cuidar la tierra.
    Justamente en el libro que estoy leyendo también se ve la problemática de los indígenas, aunque en este caso es en Argentina.

    Me gustó mucho la entrada!

    Besos

  • Sidel dijo...

    Yo también me he emocionado, porque no comprendo porque somos tan egoístas, porque siempre nos domina la avaricia y porque no tenemos corazón y matamos a nuestros semejantes, cuando ellos tienen los mismos derechos que nosotros a vivir dentro de la madre tierra. Lo malo es que esto no ha terminado, seguimos haciéndolo, como decía una canción yo he nacido en la cara buena del mundo, pero cuantos dependen de su lugar de nacimiento y raza...
    El video es una una autentica declaración sobre los derechos humanos, sobre el respeto a los distintos pueblos y sobre la hipocresía con la que se utilizan las buenas palabras que sin hechos que las respalden, no sirven de nada. Me encuentro verdaderamente a gusto en este blog, ojalá fueramos todos tan sabios como el gran jefe joseph. Lametones de lobo

 

©Copyright 2011 Carolina Márquez Rojas | TNB