
Personas con diferente color de piel, distinto idioma, cultura y costumbres.
Soy de la opinión que conocer lo que es diferente a nosotros nos hace más comprensivos y tolerantes, más sensibles y más humanos.
Por ello, me gusta leer e investigar sobre estos pueblos, adentrarme en su mundo, sus canciones, sus leyendas y sus ritos.
Pero para conocerlos mejor, no hay nada como convivir con ellos.
Yo, por mi trabajo, tengo esa gran suerte.
Todos los días tengo la fortuna de hablar, reir, compartir momentos con personas que pertenecen a otras culturas: chinos, mexicanos, nativos norteamericanos, rusos, franceses, finlandeses, italianos, y así una larga lista.
A todos quiero y respeto, pero con los que he tenido una relación más estrecha y duradera ha sido con nativos polinesios.
Son gente muy especial, muy conscientes de quiénes son, de su orígen, de sus tradiciones, su lengua y cultura. Si entras en sus corazones te lo dan todo y te abren las puertas de su hogar, te invitan a sus ceremonias y te conceden un sitio privilegiado. Te hacen sentir importante y se esfuerzan por hablar en nuestro idioma, para que el acercamiento sea mayor, y nosotros aprendemos sus canciones y sus bailes en señal de amistad y respeto.
Incluso nos tatuamos sus símbolos. Para ellos el tatuaje forma parte importante de su cultura, pues la mayoría indican la tribu a la que pertenecen, o son representaciones de sus dioses y de su forma de vida.
Por ello, me gusta leer e investigar sobre estos pueblos, adentrarme en su mundo, sus canciones, sus leyendas y sus ritos.
Pero para conocerlos mejor, no hay nada como convivir con ellos.
Yo, por mi trabajo, tengo esa gran suerte.
Todos los días tengo la fortuna de hablar, reir, compartir momentos con personas que pertenecen a otras culturas: chinos, mexicanos, nativos norteamericanos, rusos, franceses, finlandeses, italianos, y así una larga lista.
A todos quiero y respeto, pero con los que he tenido una relación más estrecha y duradera ha sido con nativos polinesios.
Son gente muy especial, muy conscientes de quiénes son, de su orígen, de sus tradiciones, su lengua y cultura. Si entras en sus corazones te lo dan todo y te abren las puertas de su hogar, te invitan a sus ceremonias y te conceden un sitio privilegiado. Te hacen sentir importante y se esfuerzan por hablar en nuestro idioma, para que el acercamiento sea mayor, y nosotros aprendemos sus canciones y sus bailes en señal de amistad y respeto.
Incluso nos tatuamos sus símbolos. Para ellos el tatuaje forma parte importante de su cultura, pues la mayoría indican la tribu a la que pertenecen, o son representaciones de sus dioses y de su forma de vida.
Así, unos se tatúan símbolos tribales, otros tortugas, flores... Yo llevo en mi espalda tres Tiaré, la flor nacional y emblema de Polinesia, tatuadas por mi querido amigo Tiniarii.

El nombre completo de la flor es Tiaré Apetahi, que significa "flor de un solo lado". Una flor llena de leyendas que hablan de niñas o princesas transformadas en flor. Por ello, muchas mujeres de este pueblo llevan la flor en su nombre: Vaitiare, Haitiare. Hombres y mujeres se la colocan en el pelo, y con ellas hacen los collares que regalan a los que vienen o se van.
Pero lo que más me gusta de ellos es verlos bailar. Su danza se llama Tamuré, y puede ser trepidante al ritmo de los tambores, o suave y dulce como una balada.
Los movimientos de las caderas son impresionantes y cada gesto que realizan con las manos tiene un significado. Viéndoles bailar, puedes entender lo que están contando, aún cuando no pudieras oir la letra de la canción o no comprendas el idioma de su pueblo.
La Polinesia es grande, enorme, y abarca buena parte de las islas del Pacífico, dividiéndose en zonas por el lenguaje que predomina. La Polinesia Francesa comprende islas como Tahití, Bora-Bora, Islas Marquesas, en las que el idioma oficial es el francés, junto con el tahitiano. La zona de habla inglesa, con las islas Hawaii a la cabeza, Samoa, Nueva Zelanda, donde hablan inglés, hawaiiano, maorí. Y también, la zona de habla hispana: la Isla de Pascua (Chile), llamada por los indígenas Rapa-Nui.
7 comentarios en el nido:
Que genial que te guste conocer otras culturas. Yo ienso igual que tu, la tolerancia nos hace mas humanos. No sabía que tenias tatuajes, estaría genial que usieras una foto de ellos.
Saludos y bendiciones. Tu colega, Pantera.
Oh, perdona que falten "p"s en mi comentario anterior. Mi lap anda en sus ultimas...
La verdad es que yo también soy una amante del estudio de otras culturas. Lo cierto es que son fascinantes, me gustaría poder viajar mucho más para vivir esas experiencias en esos lugares que estoy segura de que me encantarán, porque pienso ir algún día, jejeje. Besicos
La primera vez que tuve el placer de ver una danza polinesia fue en Sevilla, en la expo. Nos quedamos fascinados. Luego, hemos vuelto a verlos en PortAventura y, la verdad, es que nunca te cansas de verlos.
Que suerte que tu trabajo te de la oportunidad de conocerlos, como Belen yo los he visto bailar en el Port Aventura y me gusto muchisimo...una entrada preciosa Carolina, gracias mi niña por tus palabras de apoyo...hoy parece que estoy un poco mejor...besitos preciosa
Me encanta que hayas dedicado una entrada a la cultura de los Mares del Sur. Todos los que conocemos esta cultura acabamos amándola y respetándola casi más que la nuestra propia. Y como tú dices, tatuándonos sus símbolos sobre nuestras pieles. Creo que no hay mayor acto de amor y respeto que llevar grabado en nuestros cuerpos parte de esa cultura para toda la vida.
King: Cuánta razón tienes, será porque tú también llevas unos pocos??? Besos
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